lunes, 2 de enero de 2012

Las últimas salidas del 2011, por Gonzalo.

Jueves, 22 de diciembre.   
     
Ruta: Almonte, Rociana, Bollullos, Almonte.

¡Hola amigos! Hoy hemos hecho un extraordinario, como el sorteo de Navidad, y hemos salido aprovechando que Suárez está de vacaciones en esta semana. Así que Martín, Suárez y yo, Gonzalo, a disfrutar de un día de “navegación”. Saludos a Manolo que sigue convaleciente y, como no, a Miguel Ángel que está trabajando.

Hemos salido a la hora de siempre y con un día que aparecía espléndido. Cogimos pista hacía Rociana y a medio camino apartamos por un camino a la derecha que nos introducía en un pinar por una vereda apenas perceptible. Varios cruces y empezamos a ver a lo lejos Rociana y a otro lado Bollullos. Decidimos desayunar en Bollullos así que nos acercamos a Rociana.

La atravesamos y salimos hacia la derecha, junto a la rotonda de entrada desde Almonte, por una carretera fresera. Unos kilómetros más adelante giro a la derecha y cogemos una pista que discurre paralela a un arroyo en dirección al camino de Lucena. Volvemos por la carretera de Rociana-Mazagón, atravesamos de nuevo “la ciudad” y cogemos hacia Bollullos por una pista que atraviesa junto al depósito que surte de agua a Rociana.

Llegamos a Bollullos por una pista en buen estado y atravesamos buscando el kiosco “Reyes” de la travesía para desayunar con churros.



Un rato de charla, cigarrito, fotos y salimos hacia la “dehesa de San Sebastián”. Justo antes de entrar la bordeamos por la izquierda y pasamos junto a una dehesa con reses ¿bravas?.


Llegamos al pinar de la Cruz Romero y giramos a la derecha. Bordeamos por la izquierda un eucaliptal con bancos de arena. En el primer cruce asfaltado cogimos a la izquierda y nos vamos derecho a los pinares de Hinojos. Bordeamos el pinar y cogemos en dirección a Los Huertecillos.Giro a la derecha hacia Almonte y en primer eucaliptal parada, charla y giro a la derecha. Vueltas y revueltas por medio de olivares hasta que nos cruzamos el camino de Villalba. Giro a la derecha y de momento parada para ver la casa de campo que está construyendo Juan Pedro Castellano, amigo de Suárez. Aquí se me cae el casco y casi se “desintegra” con el porrazo. A ver como lo arreglo.

Después fuimos a ver una casa de campo en forma de castillo que hay en las cercanías y vuelta a casa por el camino del Recinto Ganadero.

Cervecita en el bar de la piscina como siempre. Son las dos del mediodía. Un sol que calienta, sin viento y nosotros buscando sombra después de recorrer 62 kilómetros de veredas por caminos cercanos.

¡Hasta el sábado próximo, si no hay novedades!

Sábado, 24 de diciembre.

Ruta: Almonte, Bollullos, Manzanilla, Paterna, Tejada la Nueva, Planta solar de Abengoa,Escacena, Chucena, Los Huertecillos, Almonte.

¡Hola amigos! En primer lugar quisiera desearos unas Felices Fiestas y un Próspero Año Nuevo que “con la que está cayendo” nos hace más falta que nunca,

Hoy salimos Martín, Suárez y yo, Gonzalo. Como siempre desde la gasolinera a las nueve y media. Un sol radiante, frío y sin viento.

Nuestro principal objetivo de hoy era enseñar a Martín la Plantas Solar de Abengoa que bien merece una visita y él no conocía.

Así que cogimos la vía de servicio de la autopista y en nada estuvimos en Bollullos. Atravesamos buscando la salida hacia la dehesa de San Sebastián y pasando el arroyo que circunda el pueblo giramos a la izquierda, vamos en paralelo a él hasta las edificaciones de enfrente y cogemos un camino que sale a la derecha. No es una buena pista presentando cárcavas y algo de arena.

Llegamos a un pinar que bordeamos y nos metemos en medio de un eucaliptal  joven que nos lleva a “un ojo de la autopista Huelva-Sevilla”  que Suárez había visto en Internet.  Seguimos y vamos a parar a la carretera ecológica Hinojos-La Palma. Nos paramos un rato para charlar, alguna foto y descanso de las monturas.




Giramos a la derecha y unos 500 metros adelante hacia la izquierda y llegamos a Manzanilla por una pista que desemboca en el campo de fútbol. Buscamos el bar de la travesía donde para “Damas” y nos tomamos el desayuno junto a unos cuantos de Papá Noel que están de celebración.

Después tomamos las motos y en el cruce giramos a la izquierda en dirección a Paterna. Aquí buscamos una pista que nos lleve hasta Tejada la Nueva pero la que encontramos está en muy mal estado por lo que tuvimos que meternos en el pueblo y girar a la derecha y buscar otra salida que encontramos también en muy mal estado al principio por unas cárcavas pronunciadas en una cuesta abajo que nos aleja del pueblo. Después la pista se vuelve mejor y nos lleva junto al castillo de Tejada la Nueva, donde nos hacemos una foto de recuerdo, y pista hacia la cercana instalación de energía solar que se divisa al frente.




Recorremos, no obstante, algunos kilómetros antes de adentrarnos en el complejo que Abengoa tiene por estas tierras. Han construido carreteras internas que comunican los diversos sectores en que se divide esta central. Hay gran extensión de enormes placas solares en algunas zonas y en otras grandes espejos que proyectan la luz del sol sobre lo alto de las torres que aparecen como incandescentes.



¡Con lo bien que estaría que alguien de la empresa leyera esta crónica y nos invitara a una visita para conocer su funcionamiento!

Después de la parada para fotos y charla vemos que se nos echa el tiempo encima y decidimos volver por la misma pista y girar a la izquierda hasta Escacena. Travesía y pista hasta Chucena. La atravesamos y salimos por encima de la autopista buscando la carretera Hinojos-La Palma. Este tramo está recién arreglado con material de carreteras. Buscamos a la derecha la pista del pinar del tableao y giro a la derecha hacia Los Huertecillos. Después de algunos kilómetros de buena pista llegamos a casa a las dos del mediodía. Como siempre también nos tomamos una cervecita a la llegada en el bar de la piscina.

¡Felices Fiestas!  

 
Sábado, 31 de diciembre.

Ruta: Almonte, Niebla, El Tumbalejo, Valverde, La Palma, Bollullos, Almonte.

Hoy vamos a despedir el año Suárez y yo, Gonzalo. El resto del equipo continúa enfermo. Hace un sol espléndido pero … “cuando el grajo vuela bajo es que hace un frío del …”.

Salimos  por la pista en dirección a Rociana y antes de llegar en el cruce cogemos a la derecha por una buena pista que discurre por  olivos, algunas viñas y tierras vacías que suponemos viñedos arrancados. Vamos buscando el depósito de agua de Rociana que divisamos en la lejanía sobre una pequeña loma. Lo rodeamos dejándolo a nuestra izquierda y discurrimos por lo alto de una loma que deja a su izquierda eucaliptos y a nuestra derecha tierras de labor e invernaderos. Hay bancos de arena. Seguimos guiándonos por unas altas torres de comunicaciones que hay en el borde de la carretera Rociana-Villarrasa que atravesamos siguiendo un camino poco transitado que, con bastante arena, nos lleva a un puente de la autopista. Este recorrido es la primera vez que lo hacemos como casi todo lo que habemos de hacer hoy.

Desde el puente cogemos el camino que nos llevará a Niebla y Villarrasa. En el siguiente cruce a la izquierda y, por una pista que presenta cárcavas, arenas y cañaverales que se van adueñando del camino, llegamos hasta la gasolinera de Niebla.

Atravesamos el puente romano y al borde de sus murallas tomamos un café con churros y un ratito de charla en “Casa Ramos”.

Cogemos luego la carretera Niebla-Valverde, atravesamos una pequeña urbanización de recreo en sus inmediaciones y seguimos hasta el cruce de La Peñuela. Seguimos 50 metros y tomamos un cruce a la derecha que pone El Tumbalejo. Hay pinares a nuestra derecha y dehesa a la izquierda. La pista en buen estado. Más adelante los eucaliptos se apoderan del terreno y llegamos a un pequeño poblado que suponemos El Tumbalejo y que se  nos parece a los poblados de colonización de por aquí. No nos paramos y en seguida bajamos a un pequeño arroyo donde nos hacemos fotos de recuerdo. El día está mejor, no hace viento y el sol empieza a calentar algo.






En el camino empiezan a aparecer restos de cortas y  grandes de troncos de eucaliptos en sus laderas. Hay alguna edificación en ruinas en el trayecto y después de varios kilómetros llegamos a la carretera La Palma-Valverde. Giramos a la izquierda y continuamos hasta el cruce (a la derecha) de El Manzanito. Cogemos hacia el poblado y, después de algunos kilómetros por buena pista, llegamos hasta un cruce que nos anuncia a la izquierda Ribera de Valverde. Después de un minuto de indecisión sin saber si tirábamos a El Manzanito como teníamos previsto o cogíamos el que no conocíamos decidimos explorar el nuevo y llegar hasta Valverde.



Así que giro a la izquierda y, por entre espesos pinares, empezamos a bajar una cuesta que por momentos se nos presenta más cuesta abajo. Descendemos unos dos o tres kilómetros despacio porque la pista por las sombras de los pinos está mojada, sus curvas son muy pronunciadas, su estrechez y sus dificultades nos ponen la adrenalina a tope. En cuanto encontramos un pequeño llano paramos a descansar y hacer algunas fotos. El paisaje espectacular con enormes hondonadas cubiertas de pinos, alcornoques y jaras ¡virgen total!





Después seguimos bajando pero ya menos pronunciado y llegamos a una pista que nos aparece por la derecha. Seguimos el camino que traíamos y …!ahora toca subir! Lo mismo que antes pero ahora en primera o segunda y bien despacio. Por fin después de varios kilómetros (o eso a mí me pareció) llegamos a un cruce ya conocido por nosotros que a la derecha nos lleva a El Manzanito-El Pozuelo y a su izquierda a Valverde. 

Respiramos a fondo, soltamos adrenalina y giro a la izquierda hacia mi antiguo pueblo. Después de varios kilómetros de buena pista llegamos al dique de “Los Silillos”. Aquí, en un bar que hay en el muro y que es de la “Asociación valverdeña de Pesca”, nos tomamos una cervecita fresquita, hacemos fotos y nos paramos a charlar.



Después y, viendo lo tarde que es, arrancamos y no nos paramos hasta llegar a casa. Llegamos a Valverde, la atravesamos y, ya sin abandonar  carretera, volvimos por La Palma hasta Bollullos. Aquí  cogemos por el carril de servicio de la autopista y sobre las tres menos cuarto del mediodía y después de 110 kilómetros llegamos a casa. 

¡Hasta la próxima!

domingo, 18 de diciembre de 2011

Sábado, 17 de diciembre, por Gonzalo.

Ruta: Almonte, Bollullos, La Palma, Berrocal, Valverde del Camino, La Palma, Bollullos, Almonte.

¡Hola amigos! Después de 15 días en los que no salimos, bien por enfermedad o mal tiempo, de nuevo aquí y con renovadas ganas de aventura.

Nuestro compañero Manuel Sánchez mejora pero no hasta el punto de poder acompañarnos, así que hoy salimos Suárez, Miguel Ángel, Martín y yo, Gonzalo.

A las nueve y media como siempre desde la gasolinera en una mañana fría pero soleada y con ausencia de viento.

Salimos en dirección al Punto limpio de Almonte que bordeamos por la izquierda para atravesar un trozo de pinar y enfilar la pista que nos lleva a la ermita de la Virgen de las Mercedes. Desde allí hasta Bollullos en cuyo cruce nos cruzamos con mi familia y la de Martín que van de compras. Atravesamos la población y carretera hasta La Palma. Allí,  a la estación de Renfe y derecho por carretera hasta Berrocal. Parada pequeña para ver cómo está el caudal del pantano y recomendación de Suárez al grupo:”Cuidado con las zonas de sombras y mojadas por peligro de caídas”.

Ya llegando a Berrocal numerosas ciclistas “abrigados hasta los dientes” de un club ciclista de La Palma que nos encontramos. Otros que cansados del esfuerzo reponen fuerzas en los bordes de la carretera. Antes de entrar nos cruzamos con varios coches de cazadores que llevan a sus perros en remolques atrás. Ya en la aldea tomamos café en el bar de siempre como era nuestro objetivo puesto que queríamos llegar pronto para poder disfrutar de las pistas de la sierra.



Cogemos carretera de Zalamea y, ya en el Tinto, visitamos la estación de ferrocarril minero que está en ruinas. 



 
A continuación,  tomamos la pista que nos va a llevar hasta El Manzanito-Valverde. En su inicio discurre en el borde de una ladera a gran altura que va dejando los meandros del río a la izquierda. El paisaje desde esta altura es espectacular. Han arrancado eucaliptos y molido las ramas pequeñas con lo que a veces se tamiza el recorrido con estos desechos. Los trozos de eucaliptos están apilados en el borde derecho del camino esperando su recogida. El camino lleno de curvas con buen firme. Pasada esta zona, dónde empiezan los pinares, hacemos una parada, fotos y charla. Decidimos entonces que visitaríamos El Pozuelo y después El Manzanito.





En el siguiente cruce señalizado nos dirigimos a El Pozuelo. El camino empieza a atravesar dehesas y jaras y vemos granjas de cerdos con vallado de piedras que señalan el camino. Empieza a hacer rachas de viento. Entramos por una antigua vía de tren y no encontramos “el tren turístico” que siempre estaba en un borde del camino enganchado a su tractor. Aquí en El Pozuelo nos tomamos una cerveza en su Casino, charlamos, nos hicimos fotos y decidimos que en vez de a El Manzanito cogeríamos el desvío hasta Valverde que no habíamos tomado nunca.


Salimos de la aldea por una Ruta dolménica que, entre dehesas con el cercado habitual aquí, nos acerca a una zona recreativa. Pasamos un pequeño puente sobre un arroyo y giro a la izquierda para buscar el camino que traíamos. Encontramos unas cabañas que están construyendo allí cerca parecidas a las de nuestros antepasados (trogloditas más bien) con la base de piedras y el techo de maderas y juncos. Después de seis kilómetros de subidas, bajadas y curvas encontramos el camino.

Tiramos a la derecha y en el siguiente cruce bien señalizado cogemos a Valverde que divisamos allá en la lejanía. Ya cerca del pueblo vemos el dique de “Los Silillos” que surte de agua potable al pueblo y nos hacemos unas fotos con una colonia de patos que deambulan en una laguna cercana. Cogemos la carretera que pasando junto al cementerio nos acerca hasta Valverde.






Aquí, y viendo la hora que era, (cerca de las tres del mediodía), decidimos tomar un refrigerio más contundente ya que habíamos avisado a casa de que llegaríamos tarde. Así que en una terracita al sol comimos.




Luego carretera Valverde-La Palma. Atravesamos el pueblo y carretera hasta Bollullos. Decidimos tomar un café en un bar de la travesía pero lo encontramos cerrado, por lo que nos vinimos a Casa Florencia en Almonte a tomar café con churros. Así que ratito de charla y como churros no había todavía,  café a secas.

Eran las cinco de la tarde, empezaba a hacer fresco y teníamos hechos 137 kilómetros así que “cada mochuelo a su olivo”.

¡El próximo día habrá más cosas que contar!

lunes, 5 de diciembre de 2011

Sábado, 3 de noviembre, por Gonzalo


Ruta: Almonte, Hinojos, Almonte.

Nuestros primeros saludos para Manolo Sánchez, al que deseamos que pronto se reincorpore al grupo ya que sigue convaleciente. La verdad es que se nota la ausencia de cualquiera porque esto “de una mini aventura” engancha. Hoy hemos salido Suárez, Martín y yo, Gonzalo. De Dani y de Miguel Ángel no sabemos nada.

Salimos a las nueve y media de una mañana soleada y algo fría desde la gasolinera.

El propósito de hoy era “una navegación pura” sin meternos en pistas conocidas y atravesando los pinares entre Almonte e Hinojos. O sea un París – Dakar, perdón un Almonte – Hinojos en pequeño.

Salimos por el Recinto ganadero y todo seguido hasta encontrar un eucaliptal vallado de frente. Lo rodeamos por el flanco izquierdo por una pista con bastante arena. Pasamos por el lado de una casa en ruinas cercana al camino y llegamos a los pinares. Giro a la derecha y parada enseguida en “la Cruz Romero” para un rato  de charla y unas fotos.


 




Seguimos bordeando el pinar hasta llegar a un eucaliptal que atravesamos con más bancos de arena. Gracias a que ayer llovió algo y la arena no está tan suelta. Hay cazadores por aquí tirando a los zorzales. Vamos buscando la pista del pinar del tableao. Tras la una casa forestal que aparece en medio del eucaliptal tiramos a la izquierda, bordeando un pinar. A continuación, cuando ya aparecen los primeros campos cultivados, tomamos un camino a la derecha que intuimos transcurre paralelo a la carretera-pista de Hinojos-La Palma.  
Al final llegamos al destino que buscábamos: una preciosa dehesa que limita, a la izquierda, la pista que tomamos cada vez que nos dirigimos a la carretera antes mencionada. 



 
Al llegar a la pista giro a la derecha y a unos 200 metros giro a la izquierda para meternos “en faena” intentando atravesar el pinar buscando llegar a Hinojos. Nada más entrar en el sendero nos encontramos una primera bifurcación. Nos decidimos por el carril de la derecha para ir abriéndonos en dirección a Hinojos. Luego nos dimos cuenta que todos los carriles parecen desembocar en el mismo sitio.

El camino es precioso. Vamos despacio saboreando el color de la tierra que se empieza a tornar verdoso con los primeros brotes de las plantas. La luz del sol, tamizada, se introduce entre las altas copas de los pinos y ofrece claro-oscuros sobre el sendero que a veces se convierte en una verde pradera. ¡Manolo lo que te estás perdiendo! Y todo “en la puerta de casa”.

Por fin llegamos a Hinojos por el sendero del campo de tiro y el recinto ferial. Desde allí hasta un bar en la rotonda de entrada  a Hinojos donde tomamos un cafelito.

De regreso salimos bordeando el merendero y “otra vez en faena”. Ruta a navegar en busca de nuestro destino. Senderos apenas visibles con la hojarasca de los pinos, monte blanco que se va apoderando poco a poco de ellos, algunos arroyos por medio, poda de pinos de buen porte en algunos sitios, cortafuegos… hacen del camino una delicia, sobre todo a nosotros que vamos despacio y con cuidado de no hacer daño a nada.




Salimos por la misma Casa del Membrillo y, en vez de tomar la pista hasta la Casa de Cumbre Hermosa, seguimos por donde parecía seguir el sendero que traíamos. Tras un poco de carril, nos metimos en la primera raya que cruzaba girando a la izquierda. Luego a la derecha, por otra raya perpendicular, y nuevamente a la izquierda por un nuevo carril que atravesaba el pinar.

Volvemos a la Casa de Cumbre Hermosa y tomamos la dirección hacia la Carretera de Hinojos. Justo al final, ya en el mismo enlace, bordeando una valla de protección, cogemos un carril que sale a la derecha. Atravesamos el pinar y vamos trazando carriles paralelos al Camino de los Huertecillos, hasta que un corte perpendicular nos expulsa a la misma carretera. 

Hacemos un pequeño trayecto de carretera hasta que encontramos de nuevo un carril a la derecha, justo antes de divisar los alcornoques de la Dehesa de Escolar, que nos introduce en una plantación de eucaliptos. Para que no falte de nada, en su travesía, un perro de algún ganadero que se nos viene encima. Un susto más pero no pasó de ahí.

Ya a la llegada, y en las puertas del pueblo, un grupo de caballistas que se van a pasar un par de días al campo con sus caballos, nos invitan a una copa y ratito de charla. Llegamos a las dos de un mediodía espléndido de sol, sin viento y con 53 kilómetros “en el lomo”. Cervecita en el bar de la piscina y a casa.

¡Hasta la próxima!